

Certificación Kosher

La certificación Kosher garantiza que un producto alimenticio cumple con las leyes dietéticas judías, conocidas como kashrut. Estas normas regulan qué alimentos son permitidos y cómo deben ser procesados según la tradición judía.
Para obtener esta certificación, se verifica que los ingredientes, el equipo y todo el proceso de producción cumplan con estrictos estándares de limpieza, pureza y calidad, bajo la supervisión de una autoridad religiosa especializada.
Certificación TIF

La certificación TIF (Tipo Inspección Federal) es un distintivo oficial otorgado por la SAGARPA a través de SENASICA a las plantas procesadoras de carne que cumplen estrictamente con las normas sanitarias y de inocuidad alimentaria establecidas por el Gobierno de México.
Representa el más alto estándar nacional en calidad higiénico-sanitaria, garantizando que todos los procesos de producción, manejo y distribución de carne se realicen bajo condiciones controladas, seguras y supervisadas constantemente. Esta certificación avala nuestro compromiso con la seguridad alimentaria y la confianza de nuestros clientes.
Certificación USDA

El Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas (APHIS), parte del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), regula el ingreso de productos agrícolas y cárnicos extranjeros al país. Su función principal es proteger la agricultura y ganadería estadounidense de plagas, enfermedades y riesgos sanitarios.
Para poder exportar a Estados Unidos, los productos deben cumplir con estrictos estándares de inocuidad, sanidad y trazabilidad, establecidos por el USDA. En nuestra empresa, operamos bajo estos lineamientos para asegurar que cada envío cumpla con las regulaciones internacionales más exigentes.
Certificación JAS

El certificado JAS (Normas Agrícolas Japonesas) es un distintivo oficial que garantiza la calidad de los productos orgánicos y procesados en Japón. Es otorgado por el Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca (MAFF) y asegura que los alimentos cumplen con normas estrictas de producción y control.
Más allá de ser un requisito obligatorio, este sello es un símbolo de prestigio internacional. Permite acceder al mercado japonés, genera confianza en los consumidores y abre nuevas oportunidades de negocio para productores y exportadores que buscan destacar en un entorno altamente regulado.
